Socialización del Conocimiento
Hoy en día muchos de los trabajadores de nuestras organizaciones se comunican entre ellos y con sus contactos mediante las redes sociales. Dejando a un lado el debate sobre el tiempo de dedicación a esta tarea y las ventajas o inconvenientes respecto de la productividad que conlleva deberíamos centrarnos en analizarla. Cómo aprovechar esta corriente para convertirla en oportunidad y aplicarla en el ámbito profesional.
Este artículo trata sobre la evolución que las redes sociales están teniendo en las teorías de gestión del conocimiento.
En primer lugar conviene identificar la semántica que esta definición implica en la línea de identificar el fin concreto que se desea y, por consiguiente, de los artefactos necesarios para su construcción. El concepto de Gestión de Conocimiento ha venido siendo utilizado en nuestro país como una traslación literal de la definición anglosajona “Knowledge Management”. Suficientemente debatida y consensuada se ha adoptado como identificativo de lo que en realidad debería de llamarse Dirección del Conocimiento o, más efectivamente, Gobierno del Conocimiento. Esto es así ya que se pretende no sólo gestionar el conocimiento existente sino promocionarlo, en el sentido dual de aumentarlo y publicitarlo, y facilitar la generación de nuevo conocimiento.
En base a esta definición más exacta y coherente la teoría nos permite clasificar el nivel de madurez de las organizaciones en tres generaciones:
- Primera Generación – consiste organizaciones con herramientas que nos ayudan en el almacenamiento categorizado de la información con el objetivo de facilitar la reproducción y el acceso a la misma con un método ágil y sencillo. Existe un consenso en definir esta primera generación como Gestión de la Información.
- Segunda Generación – evoluciona la custodia de la información hacia un análisis de los procesos de forma que, en base a las personas y comunidades que componen la organización, se homogenicen y divulguen los flujos o procesos de conocimiento organizacional. De esta forma se consigue focalizar el gobierno sobre la circulación y transferencia del conocimiento más que en la custodia y categorización del mismo.
- Tercera Generación – se centra en la creación de canales de comunicación que posibiliten el intercambio de información de forma que se habilite una conciencia general colaborativa en la transferencia del conocimiento con el objetivo de producir interacciones multicanal entre los individuos y el sistema. Interacciones y transferencia que serán el germen para la aparición de más información, más consensuada y más conocida.
En resumen, estos tres modelos plantean una evolución desde un enfoque puramente tecnológico, pasando por una gestión del organigrama y procesos institucionales hasta llegar al modelo más avanzado que pretende una modificación en la cultura organizativa y de sus métodos de trabajo.
Volviendo al planteamiento inicial hay dos premisas que elevan estos modelos teóricos a un nivel superior al que se está llegando por consenso comunal gracias a la “internetalización” (entiéndase como la capacidad que tiene internet para imantar cualquier nueva tendencia en la sociedad actual) que estamos viviendo en nuestros días. Estas premisas, Web 2.0 y trabajo colaborativo, son las que aportan realmente valor añadido al Gobierno del Conocimiento y permiten evolucionarlo hacia un nuevo concepto que podríamos llamar “Socialización del Conocimiento”.
Esta socialización radica en la disponibilidad y acceso inmediato tanto a información como a personas como a recursos o herramientas disponibles en la red que permitan el intercambio y la generación del conocimiento. Los ejes en los que se basa esta nueva conceptualización del término son, básicamente, aquellos que estas dos premisas han aportado con su aparición, es decir:
- Web 2.0 – consiste en un cambio de concepto de las herramientas basadas en Internet de forma que el usuario pasa de tener que localizar la información a ser un receptor. Un cliente potencial al que hay que satisfacer y fidelizar. El concepto en el que podemos resumir esta directriz es proactividad.
- Trabajo Colaborativo – entendemos trabajo colaborativo cuando se está realizando una tarea sobre un conjunto de información y herramientas entre más de una persona con un objetivo consensuado y definido. Cuando vitaminamos esta definición y la “internetalizamos” obtenemos un nuevo enfoque: acceso inmediato a nuestros colaboradores, herramientas e información mediante Internet. Nuestro puesto de trabajo local se convierte en una consola Web con conexión inmediata a nuestra red de trabajo (personas, información y recursos).
Este salto conceptual es trascendental en el enfoque de las herramientas que se están desarrollando actualmente en Gestión del Conocimiento (utilizando la expresión como definición representativa) y, sobre todo, en las que se comiencen a construir en el corto plazo, ya que es una posible explicación del éxito que están consiguiendo las redes sociales y constituyen una tendencia a seguir dentro de este segmento del estudio de las ciencias de documentación y en las de gestión de los sistemas de información.
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